martes, 5 de junio de 2018

COMO DECÍAMOS AYER...




Hace varios meses que no escribo por estos lares. Las obligaciones y las devociones, personales y literarias, me han tenido absorta en el devenir de la vida. Pero, hoy regreso a esta bitácora como lo hizo Fray Luis de León cuando volvió de su cautiverio y se reincorporó a su trabajo como docente en la universidad; vuelvo a lo cotidiano como si el tiempo no hubiera transcurrido,  enlazando el pasado con el presente, soñando con el futuro...








Almudena Torres C. de Pedro
San Sebastián 05 de junio de 2018

miércoles, 24 de enero de 2018

ERES MI SUEÑO





Sueño con acariciar tu rostro 
Para sostener tu alegría 
Y en mis retinas grabarlo 
Para recordarlo toda la vida.

Sueño con detener el tiempo 
En el albor de tu sonrisa
Y en el alma guardarlo
Para el resto de mis días.





©️Almudena Torres C de Pedro
San Sebastián, 20 de octubre de 2017

domingo, 5 de noviembre de 2017

EN EL CAMINO




Me gustan:
Las personas que sonríen con la mirada,
y que en el contorno de sus párpados
se dibujan las líneas de la felicidad.

Me encantan:
las personas que cogen mi mano con suavidad,
y que con sus dedos me transmiten
su cariño y sensibilidad

Me fascinan:
las personas que con sus palabras
abren las puertas del alma
para llevarme a su interioridad.

©Almudena Torres C. de Pedro
San Sebastián 2017




domingo, 15 de octubre de 2017

OPEN YOUR SOUL



Cuando se abre el alma
no se muestra la vulnerabilidad,
lo que se transmite es lo que eres:
un ser humano.

No soy lo que tengo
o lo que poseo;
soy lo que habito,
lo que pienso,
lo que siento.




© Almudena Torres C. de Pedro
San Sebastián, 15 de octubre de 2015

sábado, 14 de octubre de 2017

CARTA AL BRUJO QUE EMBRUJA EL ALMA





RECITAL: NO ES CASUALIDAD

Texto escrito en prosa epistolar dedicado a la vida y obra de Diego de Torres y Villarroel




CARTA AL BRUJO QUE EMBRUJA EL ALMA


Una mañana de otoño decidí salir a pasear por la ciudad charra, a la que fui para emprender una nueva vida, por motivos sentimentales, y que me llevó a abandonar mi vida junto al mar.

La mañana era soleada, pero se respiraba ese inconfundible aroma que recuerda el final de la época estival.

Paseando por la ciudad, cada rincón me habla de ti. Muchas son las personas que me hablaron de tu obra y de tus variadas vocaciones, profesiones e inquietudes. Creo que tenemos muchas cosas en común; yo, también tengo la necesidad de expansión, de no poner límites a todas las inquietudes que me embargan... Disfruto aprendiendo, saboreando la vida, cultivando mi mente y mi espíritu...

Te escucho hablando de forma socarrona y me recuerdas a Quevedo. La calle Libreros rezuma la esencia de antaño.

Lugares que llevan tu nombre, y que hablan de historias pasadas... Recuerdan que hubo un tiempo en el que habitó aquí un personaje con la esencia propia de la época en la que viviste: la Ilustración.

Con esa curiosidad innata,  culto, de obra fecunda, trabajador infatigable; elegiste el ensayo como forma literaria, para hacer una exposición de todo lo que pululaba por tu mente...

Polifacético, de vida intensa; disfrutando y viviendo cada momento.

Admiro tu cercanía hacía las personas sencillas, tu rechazo hacia los hipócritas y criticones, en aras de lo natural, de la franqueza. Tal vez, por algo afirmabas que tenías carácter alemán. 

Conseguiste vivir de algo que tanto te apasionaba, la escritura, a través de tus pronósticos y vaticinios.

Brujo  que embrujas el alma... Aquí estoy, conversando contigo. Haz tu pronóstico; dime lo que quiero oir... Y dime, ¡qué se cumplirá!




© Almudena Torres C de Pedro

Texto escrito el 15 de diciembre de 2011 para el I RECITAL: NO ES CASUALIDAD de TORRES & VILLARROEL WRITERS

sábado, 16 de septiembre de 2017

NO JUZGUES





No juzgues,
Si no sabes cómo me siento
Si desconoces lo que me inquieta
Si no tienes la certeza de mi pensamiento 
Si jamás transitaste por mi mundo interior 
Si no escuchaste los latidos de mi esencia

No juzgues,
Si mi fragilidad trasmite debilidad
Si el hartazgo eclipsó a mi fortaleza
Si la indecisión me lleva a la equivocación 
Si la incertidumbre apagó mi ilusión 

No juzgues,
Porque sigo siendo yo;
En esencia 
En espíritu 
Y en presencia 

Un alma,
Que camina
Que ama
Que piensa 
Que siente
Que respira

¡Un ser que vive en esta vida!

©Almudena Torres C. de Pedro 
San Sebastián 

jueves, 24 de agosto de 2017

IMITANDO A LA NATURALEZA










La época estival es un pasaje al encuentro con la naturaleza. La mente y el cuerpo necesitan respirar en un entorno alejado del asfalto, de la rutina, del ruido y de la polución que se concentra en la urbe.

Es un tiempo para buscar el contacto con la naturaleza en todas las posibilidades que ella ofrece: playa, monte,  mar, campo, piscina, bosque…

En esta época del año traslado mi rincón de inspiración a un entorno natural, con la intención de sentir la inconmensurable felicidad que se experimenta al estar en contacto con la esencia de la vida; sin artificios y sin lastres, en armonía con lo que es el fin de nuestra existencia.

En este éxtasis de ensoñación es cuando vienen a mi memoria las palabras que escribió el poeta Gerardo Diego, en torno a Soria:



“Poetas andaluces
que soñasteis en Soria
un sueño dilatado:
tú, Bécquer,
y tú, Antonio, buen Antonio Machado,
qué aquí al amor naciste
y estrenaste las cruces del dolor,
de la muerte…
Desde el cántabro mar también,
como vosotros,
subí a Soria
a soñar"



Estas son las palabras que vienen a mi mente, y a mi mundo sensible, cuando voy caminando hasta la cumbre; subo para disfrutar del silencio, para soñar.


La naturaleza es una fuente de inspiración; un entorno que lleva al sosiego, al silencio, al encuentro con el mundo interior, y con la espiritualidad. Las palabras fluyen como la brisa que acaricia la majestuosidad de la cumbre; como el agua que navega entre las rocas; como el rocío que se desliza por el limbo de la hoja hasta llegar al ápice.


En la antigua poesía japonesa las imágenes de la naturaleza se convirtieron en un elemento característico, al que recurrían los poetas. Uno de los componentes habituales del haiku era una palabra que hacía referencia a las estaciones. En la literatura clásica japonesa existían muchos términos que implicaban no sólo una estación, sino también una emoción apropiada.

En Japón se observa la naturaleza como fuente de inspiración. Los artistas japoneses (pintores, poetas...) se fijan en todo lo relacionado con la flora y la fauna del entorno. Las artes marciales y las terapias naturales observan e imitan lo que habita, tanto en el fondo y como en la forma, en el medio medio natural.

El poeta japonés, Buson, escribió acerca de algunas pautas a tener en cuenta para quien quiera escribir poesía. Afirmaba que,  para llegar a un estilo personal, el poeta debe elegir amigos adecuados con los que comunicarse. 

En la línea de este  planteamiento de Buson,  existen sociólogos y psicólogos que han llegado a la conclusión de que: el ser humano adopta el pensamiento de las personas con las que se relaciona (amistades), sin ser consciente de ello.

Buson, así mismo, escribió sobre cuál debe ser el entorno apropiado para escribir poesía:


“Día tras día debes alejarte de las ciudades que distraen la atención y salir a conocer a esos poetas. Pasea por el bosque y por las montañas. Y un día conocerás a esos poetas, cerrarás los ojos y buscarás palabras. […] Estarás sólo, en éxtasis. El viento traerá el aroma de las flores. Luz de luna sobre el agua"



Y así me siento en este lugar; en un sueño del que no quisiera despertar; en una estancia llena de palabras que vienen y van -en prosa y en verso-, mientras observo a una ardilla que salta de árbol en árbol. 


Y la vida continúa, pero el tiempo se detiene aquí, en este instante.


©Almudena Torres C de Pedro
Texto y Fotografía
San Sebastián, 19 de julio de 2017