viernes, 31 de marzo de 2017

LA PRIMAVERA HA LLEGADO A MI MELENA







martes, 21 de marzo de 2017


DÍA MUNDIAL DE LA POESÍA






En el Día Mundial de la Poesía he querido compartir esta imagen que tomé hace varios años cuando estaba escribiendo en el despacho de mi casa. En este lugar de inspiración, he escrito poemas, relatos, una novela, he preparado libretos para recitales, he creado proyectos culturales, e incluso retransmití los programas de:  Almudena en el Mundo de las Ideas cuando trabajaba en una Radio local.

En este rincón creativo está la pluma con la que he escrito en alguna ocasión, el tintero del que salen rosas rojas en representación de la pasión que se debe emplear para escribir poemas desde el alma, desde el corazón. Al fondo, se encuentran los libros de poesía que siempre me han acompañado, allí donde he viajado. Estos libros,  forman parte de mi ´fondo de biblioteca',  al igual que ese fondo de armario que resulta imprescindible. Un pergamino encuadra la lámina donde descansa la pluma; en él está escrito el regalo que me hicieron en el día de mi cumpleaños. Un obsequio que me entregaron para su lectura y que debía realizar... 

En el Día Mundial de la Poesía sigo preguntándome sobre las palabras, los sentimientos y todo lo que rodea a nuestra existencia. Mi última creación poética: Lo que alberga mi alma.



LO QUE ALBERGA MI ALMA


¿Quién transita por mi corazón 
para saber lo que pienso y lo que siento?

¿Quién conoce cada estancia de mi alma
para proclamar lo que no halló?

¿Quién adivinó las palabras 
que nunca estuvieron en mi mente, ni pronuncié?

Sólo quien ha viajado a mi mundo interior
conoce lo que alberga mi alma;
y es a quien pertenecen mis sentimientos
y mis palabras.



©Almudena Torres C. de Pedro
Texto escrito en el Día Mundial de la Poesía 2017

martes, 7 de marzo de 2017

YOU ARE ALWAYS ON MY MIND





Me marché con la duda de si debí partir;
paladeando el sabor amargo de la triste despedida. 


Cuando me alejaba, musitaste el acorde del adiós; 
las lágrimas brotaron de tus pupilas,
para transmitir lo que enmudeció tu boca. 


Tu desazón cubrió la estancia;
no hubo lugar para las palabras.


Tú esperabas que me girase; 
yo sentí que me observabas.


Se confirmó la espera;
nuestras almas nos hablaron.


Me pediste que nunca te olvidara,
y entonces comprendí cuánto me amabas. 



©Almudena Torres C. de Pedro
Texto escrito el 6 de marzo de 2017
San Sebastián